Último informe del IPCC: ¿Qué podemos hacer como individuos?

Por: Felipe Sánchez


El lunes 09 de agosto de 2021 se publicó el sexto informe (AR6) del panel intergubernamental de cambio climático (IPCC). En la elaboración de este informe participaron voluntariamente cientos de científicos de todo el mundo. El último informe sigue la misma línea de los informes anteriores, es decir, recopilar la evidencia y los estudios disponibles en la materia; evaluar el efecto antropológico (provocado por el ser humano) sobre el cambio climático; mostrar distintos escenarios de emisiones y sus consecuencias; entre otros.


Por un lado, el informe llama a las alarmas argumentando que el tiempo para evitar el cambio climático se acabó; que el ser humano es, con una alta probabilidad, el principal responsable sobre el alza sostenida de la temperatura global; y que las consecuencias ya se están percibiendo a nivel mundial.



Por otro lado, el informe busca crear conciencia sobre las acciones de nuestro modelo de desarrollo y señala que el foco debe estar puesto en medidas de mitigación - disminuir las emisiones e impulsar captura de CO2 de la atmósfera - y de adaptación frente a los efectos del cambio climático – sequías, inundaciones, olas de calor y de frío, etc.-.

Lamentablemente, los medios han enfocado principalmente su atención en el primer punto, incidiendo en la percepción de la ciudadanía hacia un mundo en crisis, incluso al nivel del apocalipsis. Más allá de si ello se concreta o no, acá se argumenta que el foco debería estar puesto en la otra dirección: ¿Qué hacemos como individuos, padres, ciudadanos, trabajadores, accionistas o empleadores, para cambiar la trayectoria del cambio climático?

Para responder la pregunta anterior, Nigel Topping, el actual Climate Champion de la COP26[1] a desarrollarse en Glasgow este año, señala tres reglas/conceptos que dan esperanza sobre las acciones que realicemos como en el futuro[2]:



1. Potenciar círculos virtuosos: Grupos de la ciudadanía pueden impulsar a grupos de empresas a cambiar prácticas (cambio de forma de consumo o reclamos en redes sociales, como ejemplos). Luego, los grupos de empresas que modificaron sus prácticas y la ciudadanía impulsan a que los gobiernos cambien las políticas públicas o el marco legal. Posteriormente, los gobiernos pueden modificar las políticas públicas y los marcos legales para que otros sectores, empresas y ciudadanos, deban cambiar sus prácticas.


2. Declarar objetivos exponenciales: Un crecimiento del 5% anual de una tecnología es suficiente para que en 15 años la tecnología domine un mercado. O un aumento anual de un 7% puede hacer que la tecnología domine el mercado en tan solo 10 años. Este dominio tecnológico podría ocurrir entonces en los próximos 10 años en los mercados de las baterías y los autos eléctricos, y ya es observable en el mercado de las energías renovables. Entonces, los objetivos deben tender a ser bajos en el corto plazo y muy ambiciosos en el mediano/largo plazo.


3. Compartir las rutas: imitar los caminos exitosos tomados por otras industrias o empresas y evitar aquellos que no han resultado. Para ello, la colaboración intersectorial es de suma importancia.


En base a las reglas entregadas por Nigel, las acciones individuales que realicemos serán muy importantes para dar los puntapiés iniciales a las transformaciones que viviremos los próximos años. Ahora bien, las acciones individuales a nuestro alcance son de variada “dificultad”, siendo la mayoría de ellas cambios de conductas simples. En orden de importancia, las acciones más simples de implementar son:

  1. Transporte: disminuir uso de vehículos privados; recambio de estos por vehículos de menos emisiones (híbridos o eléctricos); preferir transporte público y de movilidad activa (ciclos para distancias menores a 7 km)[3].

  2. Alimentación: preferir una dieta basada en vegetales; preferir alimentos de la temporada; disminuir el consumo de carne roja[4];

  3. Eficiencia energética: aislamiento térmico; recambio de equipos eléctricos por otros más eficientes (ampolletas LED por ejemplo); uso de aire acondicionado por sobre calefacción por gas; entre otros.

  4. Economía circular: disminuir el consumo; comprar elementos de segunda mano; reparar; compostar; reutilizar; reciclar; etc.

  5. Otras acciones.


Además de las acciones individuales, existen otras acciones más complejas que requieren cambios culturales, modificaciones del modelo de desarrollo y alteraciones del marco regulatorio. Algunas de las medidas complejas posibles son:

  1. Transporte:

a) Planificación territorial: limitar el concepto de parcelaciones en zonas rurales; aumentar la densidad urbana con espacios de esparcimiento y acceso a servicios.

b) inversión pública: priorizar modos de menor emisiones por carga o pasajero movilizado (metros, trenes, corredores de buses, ciclovías); disminuir inversión en carreteras urbanas.

  1. Eficiencia energética: Impuestos por emisiones (impuestos a los combustibles); exigir mínimos de eficiencia en equipos electrónicos; especificar mínimos de aislación térmica;

  2. Economía Circular: impulsar leyes de reciclaje y diseño que reduzcan el consumo; establecer metas de reciclaje; promover mercados que incluyan la reparación/mantenimiento; etc.

Si bien, existen muchas otras líneas de acción, tanto individuales como grupales, acá se describe una muestra de ellas con la finalidad de motivar a las personas a tomar acción. Una vez las medidas individuales se expandan, el resto del sistema comenzará a promover las acciones grupales siendo estas últimas las precursoras de la implementación de las acciones individuales por el resto de la sociedad. En el caso particular de Chile, iniciativas de nuevas leyes y el proceso constituyente son claros ejemplos de cómo el proceso individual influye en última instancia el marco legal[5].

[1] Conferencia de las partes del UNFCCC, Convención de las Naciones Unidas por el Cambio Climático [2] https://www.ted.com/talks/nigel_topping_3_rules_for_a_zero_carbon_world/up-next [3] A nivel individual, el uso del auto a combustión interna es una de las acciones individuales que más impacta en el cambio climático. [4] El sector de la agricultura es uno de los principales responsables del cambio de uso de suelo (disminución de bosques, por ejemplo). [5] https://leycambioclimatico.cl/boletin-n1-nueva-constitucion-chilena-y-cambio-climatico-la-emergencia-climatica/

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